Se ralentizan la actividad industrial, la recaudación del IVA, la construcción, el sector automotriz y las expectativas de creación de empleo.
En 2003 la deuda pública equivalía al 139% del PBI, una proporción similar a la que tenía Grecia antes del canje de la semana pasada, e incluso mayor a la que hoy tiene Italia. Ocho años después, la deuda bruta total del sector público quedó reducida al 42,7% del PBI.
Mientras la Reserva Federal tiene un multiobjetivo de estabilidad monetaria y protección del empleo, el BCE europeo sólo apunta a la inflación. En los países del mundo, las reservas no respaldan el circulante.
El economista Juan Mario Jorrat dijo que “donde primero se notará será en el mercado laboral”. La crisis financiera internacional golpeará al país a través del comercio de materias primas.