nota de revista

Lógica de Consumo y Nuevas Psicopatologías

Para poder dormir, habría que saber primero despertar.
                                                           Roberto Juarroz (1)
 
Cuando un niño en edad escolar, termina su ciclo lectivo un día viernes, el próximo lunes comenzará su escuela de verano. ¿Y el juego libre? ¿Y el tiempo libre? ¿Y el espacio para la creación?

El consumidor ideal se educa desde la más tierna infancia. Los primeros juguetes, los primeros objetos que le ofrece el mercado ya vienen con algún diseño pedagógico, es decir, además de juguetes, son objetos con un plus de utilidad.

Según el sociólogo Sygmunt Bauman, “… la sociedad de consumo medra en tanto y en cuanto logre la no satisfacción de sus miembros, sea perpetua…”(2) ¿acaso no es esa la estructura del deseo humano? Con muchísima más rigurosidad y precisión epistemológica, ya lo había teorizado Jacques Lacan en la lógica del discurso capitalista en la estructura de sus cuatro discursos, allí se puede precisar como funciona esta lógica circular del consumo por el consumo mismo, donde además ya teorizaba la característica central de esta lógica, la transformación del propio sujeto en objeto de consumo.

Hoy asistimos a un tejido social regulado casi exclusivamente por la lógica de mercados, esto sería ( de un modo ultra sencillo de mencionar), toda actividad de intercambio social esta regida por una lógica que prioriza, la rentabilidad, al menor costo posible, en el menor tiempo posible, y con la menor cantidad de recursos posibles, que espera que se generen resultados, es decir ganancias, en el inmediato plazo. Este tipo de lógicas ya ha sido subrayadas por Daniel Bell,(3) entre tantos economistas y sociólogos de otro tiempo. La novedad de nuestro tiempo, no es el consumo como única ilusión de felicidad, sino entre tantas otras variables, los argumentos  y las justificaciones  y los recursos retóricos para sostener esa lógica. Nombrando cada vez mas categorías psicopatológicas, síndromes novedosos, que no son otra cosa que descripciones sintomáticas, al modo del DSM IV (4) que terminan psicologizando algo que para nada responde a un padecimiento singular del sujeto sino a condiciones desfavorables laborales, por ejemplo.

Cuando menciono esta lógica, no significa que es una política racional, diseñada por unos señores reunidos en directorios secretos planeando maquiavélicos programas, es un saber que funciona de otro modo, que atraviesa el tejido social y se termina aceptando como natural. Como en la excelente película Matrix, donde la inteligencia artificial se vuelve contra sus propios creadores. Las consecuencias de los productos de la tecnología unidos a la lógica de mercados, genera efectos que se descontrolan y retorna como catástrofe natural. Una analogía de la teorización psicoanalítica del objeto a como resto improcesable.

 

Signos de época

Es notable el aumento de licencias psiquiátricas en el campo de la administración pública, y fundamentalmente en el terreno educativo, la avalancha de publicaciones, congresos, papers, y notas en revistas dominicales, sobre fenómenos como el Bullying, Stress Laboral, Stress Infantil, etc. El crecimiento editorial de autoayuda para empresarios, sobre asuntos tan añejos como la propia civilización occidental, la relación del trabajo con el deseo, no habría que olvidar que desde su etimología, la palabra trabajo, esta ligada a lo tortuoso,(5) al esfuerzo, por que se desee mucho un trabajo, un empleo, una actividad comercial o empresarial, no deja nunca de ser trabajo, y es allí donde comienzan algunos problemas.

Ahora bien, ¿como es que se vinculan estos dos fenómenos que menciono? Es decir; una sociedad que educa a sus ciudadanos en una lógica de pura utilidad y consumo desde la temprana infancia (el derecho de los niños de consumir antecede y prefigura en diversos aspectos a todos los otros derechos legalmente constituidos)(6) con los nuevos padecimientos subjetivos en el ámbito laboral? Intentaré desarrollar algunos aspectos en la segunda parte.

 

Lic. Néstor Ribotta

Psicólogo

 

Notas
(1) Roberto Juraos, Casi Ficción, Poesía vertical II. Pág. 99. ed. Emece.
(2) Sygmunt Bauman. Vida de Consumo. ed. FCE pag. 71
(3) Daniel Bell, en su ya clásico trabajo las contradicciones culturales del capitalismo, sostenía : “…cuando se rompe el ascetismo de los primeros años del capitalismo, se da paso a una cultura hedonista del consumo primero y del hiperconsumo después en cuyo seno todo, la cultura, la enseñanza, la política, la religión, se acaba convirtiendo en mercancía potencial…”
(4)DSM IV. Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (American
Psychiatric Association).  Como se trata de un manual descriptivo, no deja de crecer año tras año.
(5)La palabra trabajo viene de trabajar y esta del latín tripaliare. Tripaliare viene de tripalium (tres palos). Tripalium era un yugo hecho con tres (tri) palos (palium) en los cuales amarraban a los esclavos para azotarlos. 
(6)  Sygmunt Bauman. Vida de Consumo. Ed.FCE. pag. 91

19/08/10
Grupo Costa

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